lunes, 24 de agosto de 2020

GRADO SEXTO CURSO 604 ACTIVIDADES DEL 24 DE AGOSTO AL 3 DE SEPTIEMBRE DE 2020

 GRADO SEXTO CURSO 604 

ACTIVIDADES: 24 DE AGOSTO AL 3 DE SEPTIEMBRE 2020 
ASIGNATURA:  LENGUA CASTELLANA 


TEMA:    ANALOGÍAS


PROPÓSITO: Desarrollar la capacidad para identificar relaciones. Inculcar el uso adecuado de la comparación. Propiciar el uso del sentido figurado de lenguaje.

ANALOGÍA

 

La analogía es la semejanza o afinidad de relaciones existentes entre dos pares de palabras. Esta semejanza emerge a raíz del proceso de comparación y se consolida considerando los rasgos más importantes y notorios de dichas relaciones.

 

Como analogía se denomina la relación de parecido o semejanza que se puede identificar entre cosas diferentes.

 

Ejemplos de analogías:

 

1.     Alas son a pájaros, como piernas a humano.

2.     Conductor es a coche como piloto es a avión.

3.     Piloto es a avión como maquinista es a tren.

4.     Llanto es a tristeza como carcajada es a alegría.

5.     Verde es a hierba, como amarillo a plátano.

6.     Conducir es a coche como montar es a caballo.

7.     Oveja es a rebaño como abeja es a colmena.

8.     Caliente es a frío como luz es a oscuridad.

9.     Azul es a cielo como blanco es a nieve.

10.   Agua es a sed como alimento es a hambre.

11.   Amor es a placer como desamor a sufrimiento.

12.   Arena es a desierto como nieve a tundra.

13.   Hamlet es a Shakespeare como Don Quijote lo es a Cervantes.

14.   Pizza es a Italia como sushi es a Japón.

15.   Barco es a mar como avión es a cielo. 

 

1. Completa las frases escribiendo la palabra correspondiente


. 2. Siguiendo los ejemplos anteriores invente 3 analogías


ASIGNATURA LECTOESCRITURA

TEMA: LECTURA COMPRENSIVA

PROPÓSITO: Comprender e interpretar diversos tipos de 

textos orales y escritos, con base en las propias 

competencias.

1. Lea el cuento El hombre lobo

2. Realice la comprensión del texto


 

EL HOMBRE LOBO


El clima tropical era ideal para pasar las tardes de los fines de semana, sentados en el patio comiendo frutas.

Fue en una de esas tardes cuando Camilo, el niño pequeño de la familia, lo vio por primera vez; era un hombre alto, con ropa vieja, cara arrugada, barba y lo que más llamó su atención: un ojo verde y otro azul.

El hombre caminaba con paso lento y silbaba una melodía que a Camilo le parecía fascinante y a la vez aterradora.

– ¿Quién es ese señor? – preguntó una tarde a su tía Fernanda.

– Le decimos el silbón, pero la verdad es que nadie sabe su nombre – respondió su tía y prosiguió–. Llegó hace años al pueblo. Solo. Se instaló en una casita fuera del pueblo y se cuentan muchas historias sobre él.

– ¿Sí? ¿Cuáles? – inquiere un curioso Camilo.

– Muchos dicen que se convierte en lobo en las noches de luna llena. Otros dicen que se alimenta de los niños desobedientes que no se acuestan a dormir temprano. Y otros dicen que vaga en las noches silbando por las calles y si alguien se asoma a ver quién es, se muere.

Camilo corrió a buscar a su mamá para abrazarla y desde entonces, se escondía cada vez que veía pasar a aquel hombre.

 

Una noche, ya pasadas las 11, Camilo seguía despierto a pesar de que su madre le había mandado a dormir más temprano.

Estaba jugando en la sala de la casa, a oscuras, cuando de repente escuchó el silbido del hombre de los ojos de colores. Sintió un frío que le recorrió todo su cuerpo y casi lo paralizó. Estuvo atento unos segundos pensando que tal vez se había confundido, pero ahí estaba de nuevo esa melodía.

 

Se quedó callado casi sin respirar y escuchó a los perros de su calle ladrando, como inquietos.

De repente escuchó unos pasos cerca de la puerta de su casa y un silbido. Tuvo la tentación de asomarse, pero recordó lo que su tía Fernanda le había contado sobre el destino de quienes se asomaban y prefirió no hacerlo.

 

Al cabo de un momento los pasos se alejaban y el sonido del silbido también. Pero escuchó el grito de uno de sus vecinos pidiendo auxilio. Además, sonó el aullido de un lobo.

A los poco minutos, algo empezó a arañar la puerta, como intentando entrar con fuerza, además se escuchaba algo olfateando. Camilo se acostó en la puerta para que a aquella cosa le resultara más difícil entrar.

 

La puerta parecía que cedería y se caería, cada vez se movía más. Entonces Camilo se fue a esconderse a su cuarto, gritando y pidiendo ayuda.

 

Cuando sus padres aparecieron, los cuales estaban preparando la cena, los arañazos en la puerta dejaron de escucharse.

Al día siguiente, todos comentaban sobre la repentina muerte de un vecino, el señor Ramiro. Tenía señales de zarpazos por todo su cuerpo. ¿Sería de un hombre lobo?

Desde ese fin de semana, Camilo no volvió a ver al hombre de los ojos de colores.

Tomados de: https://www.lifeder.com/cuentos-de-terror/

 2. Responda las siguientes preguntas: 

a. ¿De acuerdo con el texto quién resulta ser el Silbón?

b. ¿Por qué la tía le había advertido al niño no asomarse cuando pasara el hombre?

c. ¿Qué le pudo suceder al hombre de ojos de colores?

d.  Escriba su opinión sobre el cuento, mediante ideas a favor o en contra. Mínimo 5 renglones

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